Este excepcional enclave turístico es más que playas y aguas de azul turquesa. Son muchas las actividades recreativas que puede llevar a cabo quien desee algo más que solearse por el día…

En efecto, las oportunidades de recreación que se pueden realizar en Cancún son sorprendentemente variadas y tal vez más divertidas que el mero “ejercicio” de broncearse al sol en estas playas caribeñas. Precisamente por disponer de un escenario natural de tan singular belleza -enriquecido por los vestigios arqueológicos legados de la cultura maya-, hoy es el destino mexicano más reconocido internacionalmente, con más de tres millones de visitantes procedentes de todo el mundo.
Cancún -cuyo significado es “Nido de serpientes” o “Serpiente de oro” en maya-, puede ser el punto de partida para practicar una amplia gama de actividades acuáticas, por ejemplo en Parque Nizuc, el sitio perfecto para practicar el esnórquel y el buceo, entre mantarrayas y tiburones, a profunidades de entre seis y nueve metros.
El nado con delfines es otra de las actividades que se pueden hacer en la zona hotelera.

Para quienes practican el buceo, la mayor atracción es el Gran Arrecife Maya, considerado el más grande de América y el segundo más amplio del mundo. Se extiende prácticamente a lo largo de la costa del Estado de de Quintana Roo hasta las islas de la bahía de Honduras. Y para los buzos expertos están los ríos subterráneos y los cenotes, formados a partir de la filtración del agua de lluvia a través de la piedra caliza, el componente principal del suelo de la región.


Otro de los más visitados es Banco Chinchorro, el atolón coralífero más grande del país, que se encuentra a 20 minutos de la costa. Tiene una profundidad de 900 metros y aproximadamente 46 kilómetros de largo por 15 de ancho.
Cancún está salipicado de vestigios mayas. Entre los más accesibles, pueden admirarse los que se encuentran en el campo de golf Pok Ta Pok; otros, como el conocido “San Miguelito”, o “Yumil Luum”.
Asimismo, se pueden visitar los sitios arqueológicos de El Meco y Ruinas El Rey. El Meco, ubicado a seis kilómetros al norte de Cancún por la carretera estatal a Punta Sam, comprende una plaza con vestigios de templos con restos de columnas y muros estucados. A su vez, “El Rey” se localiza en la zona sur de la isla. Al desconocerse cómo se llamaba el sitio originalmente, em tiempos recientes fue bautizado como “El Rey”, al descubrirse la porción superior de una escultura que representa un rostro humano ornamentado con un elaborado tocado, que según los investigadores, retrata a un personaje de alto rango. Hoy, la cabeza de “El Rey” se muestra en el museo arqueológico de Cancún.
Pero quizá la zona arqueológica más atractiva de la región es Tulum, a 131 km de Cancún. Aglutina vestigios de la antigua civilización maya con la singular belleza del mar Caribe que baña sus costas. Su nombre prehispánico era Zama, “amanecer” en maya, pues la estructura El Castillo es la primera en recibir los rayos del sol en todo el país. Otra construcción destacada es El Templo, decorado con figuras del dios descendente, una deidad muy recurrente en la zona. La Casa de las Columnas y la Casa del Halach Uinik, ubicadas en el área de la calzada, constituyen interesantes ejemplos de la arquitectura residencial, en tanto que la Casa del Cenote documenta la importancia del culto al agua entre los mayas. Tulum es, después de Teotihuacan, la zona arqueológica más visitada del país.
